𝖤𝗅 𝗇𝖾𝗎𝗋𝗈́𝗍𝗂𝖼𝗈 𝖺𝗆𝖺 𝖺 𝗌𝗎 𝗌𝗂́𝗇𝗍𝗈𝗆𝖺 𝖼𝗈𝗆𝗈 𝖾𝗅 𝗉𝗌𝗂𝖼𝗈́𝗍𝗂𝖼𝗈 𝖺 𝗌𝗎 𝖽𝖾𝗅𝗂𝗋𝗂𝗈.
Alguien que entienda lo que quiero decir cuando me quedo callada.
Disculpa mi cobardía:
estoy llena de polvo, soy un castillo incendiado donde hace siglos alguien fue feliz, y en estos restos que me sustentan no cabe nadie más.
No es que no quiera:
es que he olvidado cómo se hace.
.

Comentarios
Publicar un comentario